Páginas

4 feb 2018

Soñé contigo

Hace poco soñé contigo. Hacía mucho que no soñaba nada volví a soñar de nuevo y estabas tú. No. Mejor dicho tu eras mu sueño, Alrededor de ti giraba toda mi alegría. Soñé que nos reencontrábamos, que nos perdonamos por todas las fallas que no tuvimos y todas las veces que no nos hicimos daños. Cuanta alegría poder sentirme cerca de ti, sin pesares ni obligaciones, como debieron haber permanecido las cosas.

Te extraño.

Es sumamente difícil aceptarme libre de ti. Estaba dispuesto a darlo todo y entregarme para ser todo lo que mereces, pero no lo quisiste aceptar. No me queda más que aceptar tu decisión, y luchar todos los días con las ganas de buscarte, de saberte bien, decidiendo por ti, dejando atrás las coas y personas que te hacen daño, saliendo adelante como siempre lo haces y que estés en ese camino que pueda conducirte a ser feliz. Cada día trato de soltarte un poco más, resignándome a que quizá nunca te vuelva a ver.

Pero es difícil, quizá lo mas difícil que haya intentando hace en mi vida. Todo los días te dedico unas palabras en mi mente, esperando que la luna, el viento o alguna magia de todo lo que compartimos te haga llegar mis sentimientos y pueda responderme con una imagen tuya sonriendo y siendo feliz.

Hoy por alguna razón fue dolorosamente repentino el sentimiento de volver a sentirte cerca. Casi falto a mi promesa de alejarme de tu vida como tu lo decidiste. Me duele saber que fui causa de dolor para ti. Saber que tenía todo para ser alguien mejor, ser lo que necesitabas y cometer el error de ser algo que  terminó por lastimarte. Todos los días vivo con el arrepentimiento de que hice todas las cosas para alejarte y no me daba cuenta.

Fui egoísta y narcisista. Es que pocas personas han sido tan valiosas en mi vida y en un momento di por hecho que siempre estarías en mi vida sin importar que pasara. Ahora tengo miedo de haberlo arruinado todo para ti y para mi. De haber cometido todos los errores que podía cometer y haberte hecho mas daño que bien. Hay días que te pienso con felicidad y nostalgia, pero hoy sufro de pensar que solo logré que ambos sufriéramos por un error que era perfectamente capaz de evitar. Ahora trato de pensar como es tu vida sin mi, sigo siendo narcisista pensando que en realidad piensas también en mi y sufres por no hablarme, pero eso no me da consuelo. Solo me alegra pensarte feliz.

Han pasado solo uno o dos meses desde decidiste decirme que ibas a desaparecer de mi vida. Hoy repentinamente me llené del deseo de saber de ti. Cada día lo siento como toda una eternidad. Todos los días pienso en ti, que quizá debería escribirte una carta pero nunca soy capaz de encontrar las palabras que debería decirte. Esta noche solo escribí todo lo que sentía, con la vaga esperanza que pudieras leerlo. Aunque también tengo miedo que lo leas y solo sirva para alejarte más (si eso es posible).

Estoy bien, hoy fue una noche difícil, por alguna razón te extrañe de repente, quizá es la soledad o todos los cambios en mi vida. Si en efecto lo lees quiero que sepas que me haces feliz y espero todos los días tu llamada. Espero con todo el corazón y el alma volvernos a encontrar y poder recuperar aunque sea un poco de todo lo que fuimos.