Páginas

31 mar 2019

Sobre las denuncias, el feminismo y feministos

Últimamente ha habido un fuerte movimiento de denuncia de acoso y abuso sexual, sobre todo en Twitter. Gracias a los algoritmos y mis acciones no he visto casi críticas. Aunque hoy me topé con algunas y hay un par de cosas que me gustaría decir a propósito del Zeitgeist.

Para nadie es secreto que apoyo el movimiento feminista en prácticamente todas sus formas. Esto no quiere decir que lo haga incondicionalmente y no tenga mis críticas. Se me ha comentado que a veces mis publicaciones son algo extremistas y/o mis posturas algo intolerantes y entiendo por que lo dicen. Cada crítica, comentario y discusión me sirven para corregir errores y hacer autocrítica.

Dicho esto, y regresando al tema me parece de vital importancia que existan estás denuncias. Hay algunas que no creo alcancen a ser acoso o obispo sexual, ni violencia de género. Estas categorías están separadas por líneas muy sutiles. Legalmente son temas aún más delicados. Cada una tiene sus respectivas consecuencias. Todas tienen en común a un hombre siendo una mala persona (onvre). Lo curioso es que muchas de las cosas están en lo normal. Eso habla de lo normal que es violentar a una mujer. Lo que uno puede pensar como inofensivo en realidad esta agrediendo.

También es cierto que existen falsas denuncias, pero desestimar todas bajo ese argumento es  ser cómplice. Siempre es más importante creer a priori a la víctima. Puede ser muy problemático, pero imaginen que oara encontrar un dejo de justicia tienes que revivir una y otra vez un hecho traumante. Cómo un flashback de guerra, enfrentarte al síndrome de estrés postraumático solo para que te dejen en paz. Y no es exageración, es tomada de los testimonio. Además de eso, el aparato legal te intenta convencer de no hacerlo te hace sentir que no tiene caso, que estás exagerando. Poniendo argumentos tan ridículos como decir que es mi culpa que me asalten por tener un iPhone X.

Ahora, tampoco se trata de no hacer nada de nada, menos hacerse la víctima. Uno como hombre blanco le toca ser una mejor persona. Creerle a la víctima para que deje de haber impunidad. Las falsas acusaciones que sean castigadas, pero que no sean excusa para seguír violentando. De lo contrario somos cómplices del abuso, solapando actitudes que nos dañan a todos.

Finalmente sobre aquellas que no llegan a ser delito son quizás las más importantes. Es necesario escuchar y entender que tenemos responsabilidad en el problema. Que si esta normalizado es cultural, y por lo tanto, tenemos que cambiarlo en nosotros mismos. Estamos demasiado acostumbrados a ser el centro de todo, es lo normal. Eso no quiere decir que esté bien, hay que desacostumbrarnos. La sociedad está cambiando, podemos poner resistencia y seguirnos radicalizando más o empezar a ser responsables de nosotros.

Hay algunos temas que aún quiero hablar alrededor del feminismo  y el papel del hombre en todo esto.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario