Me resulta estresante la gente... así de sencillo, pero hablo de ello en otro lugar y momento.
El punto aquí es pensar como solucionarlo.
La cosa más interesante que quiero mencionar es que las cosas de las que nos quejamos son las que solemos hacer (si me incluyo). Para empezar, un favor, no es demasiado difícil hacer un favor, como prestar el carro. El truco es pensar en como se recibe un favor, que al fin y al cabo es un favor.
Si te prestan el carro lo obvio (no tan obvio) es no usarlo para nada ilegal, regresarlo sin rayones ni abolladuras, como lo encontraste básicamente. Pero por qué como lo encontraste. Acaso no sería algo mejor aportar un poco más de lo que recibiste.
Dicen los buenos cristianos que el buen sirviente es el que tomo los dones que su amo le dió a guardar y los multiplicó y quitemos de enmedio el problema de si tenía o no permiso de usarlos sin su permiso. No me considero particularmente católico o cristiano, pero el mensaje de fondo aquí es el que me interesa.
Digamos que no es un amo, sino un amigos. Se supone que los vínculos entre amigos son de cariño, afecto, respeto, a veces rivalidad y sana competencia, al final de cuenta es alguien de quien nos alegremos esté feliz. Honrar una relación de mutua confianza y respeto es mantener un buen amigo. Claro que cada quién tendra amigos como decida y las relaciones serán únicas y sabrán lo que hacen el uno por el otro. Solo que, en medio de ese relativismo, acaso no está ese aspecto en común (que es lo que quiero pensar significa ser una amigos) del cariño y el respeto. Honrar un acuerdo es regresar las cosas como fueron encontradas, pero un verdadero acto de cariño sería regresar un poco más de lo recibido.
Si pensamos en eso pero con un desconocido la cosa cambia. Por qué hacer algo por alguien a quien no le debo nada. Podemos hacer todo una enciclopedia de formas de justificar el ciclo que une a cualesquiera dos personas en el mundo, para bien o para mal. El vínculo existe entre dos personas, sean quienes fuesen, y quizá nunca podremos saber las verdaderas concecuencias de nuestros actos hacia los demas. Solo podemos observar hasta cierto punto y es ahi donde podemos actuar. Si nos perdemos en pensar el bien y el mal del efecto mariposa pues terminamos psicotizados. No tiene caso preocuparse por lo que esta fuera de nuestro alcance.
De lo poco que he aprendido es que todos buscamos, de buena o mala manera, el bien propio y quizá de quienes queremos. Seamos buenas o malas personas siempre hay ideales como el bienestar, la felicidad, el progreso y esas cosas que guían nuestras acciones (por mas distorcionados que puedan estar). Lo hacemos y procuramos a los que nos rodean, y muy a menudo esperamos lo mismo de las personas en quienes confiamos.
Independientemente de lo que logremos o no, solo podemos hacer lo que esta a nuestro alcance y en nuestros medios y recursos. Si nos prestan el carro es porque esperan que lo tratemos con bien, sacrificando de alguna manera su comodidad o incluso algunas cosas más por uno. Casi siempre honramos ese contrato, pero ese pequeño extra que esta a nuestro alcance, que no solo en una muestra mayor de respeto e incluso de cariño marca una diferencia. Hacer un poquito más de lo que es necesario, no para cambiar el mundo, sino porque me importa esa persona.
Quizá ese otros gestos similares lleguen al corazón de los de enfrente y comenzemos a pensar en responsabilisarnos de nosotros mismos, pero eso no es lo importante (porque seguramente no pasará como lo esperamos). Si he de esperar que los demás me procuren, y alguien lo demuestra prestándome su carro, es solo responsable honrar la confianza y demostrar la reciprocidad llenando el tanque.
Si se tratase de quedar bien con los demás sería político del [inserte aquí nombre del partido político de su preferencia].
Posiblemente esté equivocado, pero hasta no saberlo sostengo lo dicho.